05 Jun Germinados, fuente de vida

El mes de junio, es cuando entramos en el solsticio de verano. Los germinados son nutrientes imprescindibles para esta época, gracias sus propiedades nutricionales, al ser un alimento ligero (no necesita cocción) y por ser muy refrescante (al ser criados con humedad) .

Los germinados se consumen desde épocas muy antiguas por sus cualidades nutritivas y terapéuticas. Ya en el año 3000 antes de Cristo, los germinados se utilizaban en China con fines terapéuticos y alimenticios. Hay evidencias de que también formaron parte de la dieta de otras antiguas civilizaciones orientales. Mientras que los germinados han estado siempre presentes en la dieta de muchos países asiáticos, en Occidente no fue hasta los años 70 cuando los brotes comenzaron a despertar el interés de un amplio sector de la población debido a sus excepcionales cualidades nutritivas. Actualmente, podemos encontrar germinados en supermercados y fruterías de todo el mundo.

La germinación “es el proceso por el que una semilla se transforma en planta”

Los germinados, son de los pocos alimentos que comemos vivos, lo que aumenta mucho su valor nutricional y representan una opción eficaz a los problemas nutricionales modernos.

Son una excelente fuente de enzimas necesarias para un buen funcionamiento digestivo y gracias al mismo proceso de germinación, su contenido en vitaminas y minerales aumenta considerablemente.

Los germinados de alfalfa, son los que podemos considerar como un suplemento vitamínico y mineral porque contienen prácticamente todos los minerales, vitaminas y oligoelementos necesarios para mantener los procesos vitales del cuerpo. Además, contienen los aminoácidos más importantes y una relación excelente entre calcio y fósforo que los hace idóneos para reforzar los huesos.

Propiedades terapéuticas:

  1. Fortalecen el sistema inmunitario.
  2. Son antioxidantes, combaten los radicales libres.
  3. Estimulen las secreciones del páncreas.
  4. Facilitan la digestión, activan la regeneración y desinflamación del aparato digestivo.
  5. Mejoran  el funcionamiento intestinal, alivian el estreñimiento, fortalecen el intestino y la flora intestinal, ayudan a eliminar gases y residuos.
  6. Reducen el índice de colesterol.
  7. Enfortecen el sistema nervioso.
  8. Ayudan a mantener la flexibilidad de las arterias y la vitalidad de las glándulas.
  9. Retardan el envejecimiento, ya que sus componentes permiten que las células del cuerpo se mantengan jóvenes durante más tiempo.
  10. Favorecen el metabolismo por su acción reconstituyente.
  11. Están recomendados en casos de anemia por su riqueza en clorofila y para personas con el estómago delicado